
Que falte el espacio no es sinónimo de que escasee el estilo.
Un par de sillas, una mesa pequeña y algunas plantas bien escogidas, pueden llenar de carácter un balcón donde no sobran los metros cuadrados. La regla de oro es no poner por poner.
La terraza puede ser mucho más que un simple lugar para ver el paisaje o tomar un poco de aire fresco. Hoy en día, estos espacios tienen tanto potencial en términos decorativos como un dormitorio o un living. Sólo hay que saber encajar las piezas de la manera correcta. Si se dispone de una terraza amplia las posibilidades son muchas, pero requiere de mayor ingenio generar un ambiente armónico en donde los metros cuadrados no abundan.
Con la proliferación de departamentos, para muchos es una condición sine qua non la existencia de una terraza, por muy chica que sea. “Por muy pocos metros cuadrados que tenga la terraza siempre se puede aprovechar cada centímetro”, dice el decorador Francisco Camiroaga.
Coincide con él la administradora de la empresa Biggie Best, Javiera Riquelme, quien asegura que estos lugares deben ser más valorados y que por eso hay que disfrutarlos y saber vivirlos. “Imagínate lo rico que es, cuando empiezan los días de más calor poder tomar desayuno en tu terraza. Soy una convencida que hay que vivir los espacios, no importa el tamaño que tengan”
Para tomar nota…
Las alternativas pueden ser muchas. Un factor fundamental es contar con plantas que le den un toque de verdor a la terraza. “Para mí son imprescindibles porque en el fondo estás llevando la tierra y la naturaleza al piso 15 ó 16”, dice Camiroaga. De todas formas, no es poner plantas a tontas y a locas, sin definir la cantidad de luz y sombra que recibirán durante el día, porque según los entendidos, llenar de plantas sin sentido y que al mes estén muertas no ayudará en nada.
Un arrimo de altura media y un par de sillas a los lados pueden ser una solución, una pequeña reposera y una mesa tipo banquillo también son una alternativa, incluso un par de sillones de ratán pueden ser ideales. Eso sí, todo dependerá de quiénes habiten el departamento y cuáles sean sus gustos.
¡Pero ojo! Hay que saber colocar cada cosa en su lugar. El error más frecuente a la hora de decorar una terraza reducida, es querer abarcar mucho con muebles de gran tamaño que si bien pueden caber —a presión— no dejan espacio para transitar y además lo hacen visualmente más chico. Poner esculturas, cuadros, maceteros verticales y velas también le dará una imagen depurada y simple.
Con una terraza amigable, su utilización será constante. Incluso en invierno. Y es que dejar abandonados estos espacios durante los meses fríos según Camiroaga es un completo error. “Si ves desde adentro una bonita terraza que te llama la atención nunca la vas a tener fea. Porque dejarla a su suerte es algo triste que no se puede permitir”, aclara el experto.
Lo importante aquí, es que independientemente del espacio que se tenga en una terraza, la decoración debe ser con intención y no un pegoteo de maceteros, sillones y mesas. “Un lugar sin encanto ni brillo nadie lo usa, por eso también es bueno que la terraza sea una prolongación del living”, dice Francisco Camiroaga.
En ese sentido es una buena práctica tratar de elegir colores similares al de los espacios interiores, ya que así la imagen visual de la terraza será uniforme y no se producirán quiebres entre uno y otro ambiente.
Las recomendaciones están dadas. Las excusas del “no me cabe nada en la terraza” o “es muy chica para darme el tiempo de decorarla” no son válidas. Hay opciones para todos los gustos; sólo hay que empezar a jugar. |